En colaboración con Covadonga Inclán e Irene Ramos

CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA NATURALEZA E INVESTIGACIÓN HORTOFRUTÍCOLA

XXV Concurso de Soluciones 

Constructivas Pladur

1º Premio local  ETSAV.

"Luces Del Sur"

Existen lugares cuya energía trasciende lo inmediato: así le ocurre al Cortijo del Fraile situado en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería), un paisaje virgen situado en el sudeste español.

El Cortijo del Fraile fue construido por los frailes del Convento de Santo Domingo de Almería, durante el siglo XVIII como lugar vinculado a la explotación agrícola, sufriendo sucesivas ampliaciones a lo largo del tiempo. La importancia de este Cortijo reside en sus valores etnológicos, históricos y paisajísticos; además de ser un ejemplo de la arquitectura tradicional de tipología levantina. 

El conjunto se asienta sobre una parcela que incluye la casa principal, la casa de los aparceros, la del pastor, la capilla, los almacenes, los corrales y las cochineras, además de otras dependencias.

Se propone recuperar el Cortijo vinculándolo con un uso sostenible, cultural e investigador, como Centro de Interpretación del propio paisaje del Cabo de Gata y Centro de Investigación hortofrutícula.

En este caso, se pretendía conseguir una actuación en la que se tratara de explotar las posiblidades técnicas, prácticas y plásticas de los sitemas de techos, trasdosados, y divisiones interiores de Sistemas Pladur. 

EN DETALLE

 

"SUMA DE CÉLULAS INDEPENDIENTES UNIDAS A TRAVÉS DEL RECORRIDO DE LA LUZ EN TORNO A UN PATIO"

"Cortijo Andaluz del Siglo XVIII"

En primer lugar, abordamos el proyecto estudiando, analizando y clasificando la tipología de Cortijo en la cual íbamos a intervenir. En este caso, descubrimos que estos edificios constan de un sistema de composición muy claro conformado por habitaciones independientes clasificadas según su uso y distribuidas en torno a un patio central principal. Esta idea sería la base  para  comprender  la concepción de los espacios y el hilo conductor para la ampliación del conjunto.

 

En el análisis de esta tipología arquitectónica, detectámos por tanto tres elementos generadores básicos: Continuidad en el cerramiento, construcción en torno a un patio central (valor social) y  suma de unidades independientes (cortijo tradicional).

Al tratarse de un concurso en el que debíamos incorporar los sistemas Pladur, y una vez comprendido el rumbo que debía seguir nuestra rehabilitación y ampliación en base al sistema heredado, decidimos vincular el nuevo material al control e incorporación de la luz como cuarto elemento de nuestro proyecto. Esta decisión, se debía a la intención de abordar el proyecto dentro de una lectura sostenible sin introducir elementos tecnológicos que encarecerían el proyecto y comprender  la arquitectura tradicional añadiendo nuevos elementos en su raíz para aprovechar y dirigir la luz en relación a la época del año, hora del día y función que desarrollaría cada espacio.

Para el desarrollo del proyecto, uno de los aspectos más importantes que tuvimos en cuenta del emplazamiento fue el extremo y condicionante clima que existe en el Cabo de Gata. Debido a nuestro interés inicial por realizar una propuesta lo más eficiente posible, desde el punto de vista energético, realizamos un estudio previo pormenorizado de las características de la radiación solar en el lugar (alturas, azimut, orientaciones, angulos de incidencia). Ésto supuso el punto de partida para la organización  distribución del programa en planta y sección, así como la orientación de elementos acristalados con el objetivo de conseguir la mayor iluminación natural posible con el mínimo impacto de radiación solar.

//LA LUZ// COMO ELEMENTO DE PROYECTO

La suma de CÉLULAS INDEPENDIENTES surge en base al estudio del sistema del cortijo tradicional andaluz. Las piezas de esta construcción son son totalmente independientes cambiando con el tiempo en función de sus necesidades.

 

El recorrido de la luz se materializa en planta o en sección a lo largo de las diferetnes células. A su vez esta LÍNEA DE LUZ da unidad a todo el conjunto,  uniendo las diferentes células.

 

Se mantiene la construcción de las nuevas células en torno al PATIO, poniendo así en valor su carácter social.

 

Al igual que sucede en los cortijos originales se construye un segundo CERRAMIENTO continuo, que da unidad a todas las células del conjunto. Este nuevo elemento actúa como corredor de distribución.